Algunos refrigerantes pueden ser causantes del efecto invernadero o calentamiento global del planeta tierra, este efecto es causado por un desequilibrio entre la radiación incidente del sol en la tierra y la que emite ésta al universo, generándose una acumulación de energía en la atmósfera que se traduce en un incremento de la temperatura (Ver figura a).

Si bien, la atmósfera es relativamente transparente a la radiación solar, la radiación infrarroja se absorbe en la atmósfera por muchos gases menos abundantes que impiden que una buena parte de la radiación infrarroja se escape directamente al espacio, al frenar este flujo al espacio los gases calientan la atmósfera y superficie terrestre.
Otro gran problema ambiental lo causa el cloro que contienen algunas sustancias químicas liberadas a la atmósfera, las cuales son las principales responsables del agotamiento de la capa de ozono en la estratosfera (Ver figura b). Una gran parte de estos compuestos están constituidos por CFC’s (clorofluorocarbonados) y halones (agentes de extinción de incendios). Los primeros han sido utilizados por años como refrigerantes, disolventes o agentes espumantes. Los más peligrosos de estos elementos tienen larga vida, por ejemplo el CFC R-11 dura un promedio de 50 años en la atmósfera, el CFC R-12 un promedio de 102 años y el CFC R-113 un promedio de 85 años, es por este motivo que las sustancias químicas influirán en el proceso de agotamiento por muchos años. 

