El compresor es el corazón del sistema de refrigeración (Ver figura), en él se transforma energía eléctrica en entalpía y presión del gas, permitiendo mantener dos niveles de presión en el sistema, uno donde se evapora el refrigerante y el otro donde se condensa.
Las características más importantes del funcionamiento de un compresor son su capacidad de refrigeración y su potencia; estas dependen principalmente de la presión de succión y de descarga. Los aspectos que pueden afectar el compresor, disminuyendo la capacidad de refrigeración e incrementando la potencia necesaria para su funcionamiento son: pérdidas de presión, calentamiento, fugas, exceso de aceite, ineficiencia de las válvulas y espacios muertos en la compresión. 

